Si gestionas un alojamiento turístico, sabes lo que duele ver cómo una parte de cada reserva se va en comisiones. Las plataformas como Booking o Airbnb te traen clientes, sí, pero también te cobran por cada uno y te meten en una lista enorme donde compites casi solo por precio. Conseguir reservas directas —las que llegan a través de tu propia web o de tu teléfono, sin intermediarios— es la forma más sana de recuperar margen y tener más control sobre tu negocio.
Aquí te contamos, paso a paso y sin tecnicismos, cómo empezar a captar esas reservas directas.
Una reserva directa es la que el huésped hace contigo sin pasar por una OTA (los portales tipo Booking, Airbnb o Escapada Rural). El cliente te encuentra, entra en tu web o te escribe, y reserva. La diferencia está en las comisiones: en una reserva de plataforma pagas un porcentaje que se va fácilmente por encima del 15%; en una directa, ese dinero se queda contigo. Muchas veces, con una o dos reservas directas al año ya cubres lo que cuesta tener una buena presencia online.
El punto de partida es una web clara y atractiva donde el viajero pueda ver tu alojamiento, entender qué ofreces y decidir. Mucha gente descubre un alojamiento en una plataforma y después busca su nombre en Google para comparar. Si en ese momento no encuentra una web propia cuidada, vuelve a la plataforma y reserva allí. Tu web es tu escaparate y tu oportunidad de quedarte esa reserva, ya tengas una casa rural, un apartamento turístico o un hostal o pequeño hotel.
Cuando alguien busca alojamiento en tu zona, Google suele ser la primera parada. Por eso tu ficha de Google Business Profile (lo que aparece en Google Maps y en el buscador) es tan importante como la web: una ficha completa, con buenas fotos y reseñas, hace que te encuentren y que te elijan. Si además cuidas tu SEO local, apareces cuando de verdad importa.
De nada sirve que te encuentren si luego reservar es un lío. Ofrece varias vías sencillas: un formulario, un botón de WhatsApp y, si te encaja, un motor de reservas. Te explicamos las opciones en cómo aceptar reservas directas. Cuantas menos vueltas tenga que dar el cliente, más reservas cerrarás.
Tus mejores clientes son los que ya han estado contigo. Pídeles el correo, trátalos bien y anímalos a reservar directamente la próxima vez. Un detalle tan simple como una tarjeta con tu web y un código QR en la habitación puede marcar la diferencia.
No hace falta hacerlo todo de golpe. Con una web sencilla, una ficha de Google bien montada y un contacto fácil ya tienes muchísimo ganado. Y si no sabes por dónde empezar, cuéntanos tu caso y te decimos con sinceridad qué necesitas de verdad y qué no.
En WebsTurismo nos dedicamos solo a esto: webs para alojamientos turísticos pensadas para recibir reservas directas. Puedes ver nuestros packs y precios cuando quieras.
Esto te ayudará a saber cuánto puedes ahorrar con una web adecuada.
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